Punto de partida - Meeting Place - Punt de partida

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jueves, 9 de febrero de 2012

LA CIUDAD DE LA INSÓLITA GRAVEDAD Y LA GEOMETRÍA CURVA





  
En esta ocasión incluimos una mirada de Barcelona, desde fuera, escrita por la escritora Lola Buendía,   licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada,  dirige la revista cultural y artística Terral  http://www.revistaterral.com/.

Actualmente reside en Benalmádena (Málaga).  Su primera novela, Los Valles olvidados, mereció el accésit del XVIII Premio Anual de Literatura, en 2008. Ha colaborado en varias publicaciones con relatos de viajes y artículos de opinión. Tiene varios libros de relatos publicados con otros autores, algunos de ellos premiados en distintos certámenes.



BARCELONA: LA CIUDAD DE LA INSÓLITA GRAVEDAD Y 
LA GEOMETRÍA CURVA

Castellano: Lola BuendíaFotos: Celia Miralles
 
He regresado a Barcelona después de muchos años, con un breve paréntesis para asistir a unas jornadas poéticas en 2010, Vilapoética, en las que aproveché unas horas recorriendo su barrio gótico mientras hacía tiempo para la salida de mi vuelo a Málaga. Como digo, he vuelto a la ciudad de la geometría curva y las columnas que desafían la gravedad, sin un motivo especial. Dice Baudelaire que “Los verdaderos viajeros son aquellos que parten por partir”.

Me instalé en un hostal de La Rambla, cerca de La Boquería. El sol salía a la derecha de mi balcón, y por encima de mi cabeza se alzaban las inquietantes gárgolas del edificio contiguo, que por la noche parecían tomar vida para adueñarse de los extraños inquilinos que osaran perturbar su silencio. Por si acaso, siempre cerraba el balcón cuando me iba a dormir.

Mi primera visita fue al mercado de La Boquería. A pesar de la temprana hora, ya había muchos turistas con su cámara enfocando los deslumbrantes colores de las frutas, que se abrían lujuriosas a los ojos y al olfato, incitando al paladar, y reclamaban una de aquellas tarrinas primorosamente preparadas con frutas exóticas traídas de los más variados países. Luego me detenía en los puestos de bombones, colocados en receptáculos ascendentes para que todos gozaran de la misma oportunidad al comprador: chocolate blanco, negro, de color cacao; con variedad de formas, delicias rematadas por sombrerillos de frutos secos, provocando al paladar … y las pinzas por aquí y por allá tanteando cuál me llevaría al cartucho … Vasos de zumos dignos de la paleta de un pintor o del objetivo de un fotógrafo. Gentes moviéndose de un puesto a otro, deteniéndose para apuntar algún nombre desconocido, hacer una instantánea o, simplemente, mirar. Un mercado abierto desde las 8 de la mañana a 8 de la tarde; con la paciencia de sus vendedores aguantando el torrente turístico.

Solía comprar una tarrina de fruta: 2 o 3 euros, según tamaño y variedad.  La degustaba sentada al filo de mi cama mirando al bulevar. Enfrente se colocaba una estatua viviente de un senador romano, vestido con toga. A los turistas que se hacían una foto con él, el senador les colocabas una corona de laurel dorado en la cabeza. A lo largo del paseo de La Rambla hay más estatuas vivientes: la del hombre bicicleta con la niña-esqueleto, frente al Liceo, que pedalean cuando se les echa una moneda, Cleopatras  aguardando a su Marco Antonio, toreros en paro, esqueletos boxeadores, ángeles femeninos, duendes, monstruos inquietantes, cortesanas escapadas de la guillotina … Más abajo, en dirección a la estatua de Colón se encuentran los pintores y caricaturistas, que se quejan de la crisis, y soportan mucho frío.

Pero como no hay ciudad que pueda prescindir del turista, a lo largo del bulevar hay muchos kioscos con miles de souvenires: reproducciones en miniatura de las obras de artistas que han dejado impronta en la ciudad, Miró, Gaudí, Picasso …, asequibles en precio y tamaño para que entren en la maleta.

 En La Rambla he vivido durante unos pocos días. Ella ha sido testigo de mis paseos solitarios, donde mis ojos se han cruzado con ojos de rostros de muchos países, he escuchado lenguas que no conocía salvo por la cadencia, y me he dejado llevar por la riada humana que intenta sobrevivir el día a día como en cualquier lugar de la tierra. No me he sentido extraña, salvo conmigo misma, en ocasiones. He visitado los barrios emblemáticos de Barcelona, que me recomendó Merche, mi amiga catalana-neoyorkina, tan acertadamente: El Borne, El Gótico, con sus callejuelas antiguas, cargadas de historia, remozadas por multitud de tiendas, cafeterías, charcuterías … Placitas acogedoras y catedrales cuyas piedras han sido testigos de importantes y solemnes acontecimientos.

 - Perdón ¿por dónde se va a la Plaza de Cataluña?

 -Todo recto, señora… siga todo recto, era la amable respuesta de la gente a la que preguntaba.

Y otro día un hueco para recorrer la Barceloneta, el barrio de pescadores que me recordó a los de Nápoles, con sus callejuelas colgadas de ropa, como abanderando la ciudad, sus casas aún conservan el ocre desvaído de sus fachadas, algunas muy viejas, pero que llevan su vejez con dignidad. Todo el barrio tiene una unidad arquitectónica que afortunadamente no ha sido alterada, y que debe ser respetada.

Desemboqué en la playa de la Barceloneta, donde me senté frente al mar, de un azul luminoso y tranquilo, que se resistía al invierno de Enero. Por el paseo marítimo, algunos ancianos paseaban su nostalgia, quizás de pescadores, y otros más jóvenes, con prendas deportivas, corrían al ritmo de sus auriculares. Me senté en un bar a tomar un café. Pensé que tenía aquella noche una cita con una amiga: Celia, la fotógrafa que capta con su cámara la belleza de los detalles que animan las cosas. También sabía que Celia recorre la ciudad en su Harley, a la que mima y abrillanta y de la que tengo una foto preciosa del espejo retrovisor. A Celia le gusta llamarse Life, así firma su blog y sus correos, así figura en el costado de su moto. Aún  no conocía de ella su amoroso carácter, su sonrisa serena, su apacible conversación. Después de un tiempo robado a su descanso, he compartido con ella los momentos más emotivos de mi viaje a Barcelona.

Ahora ya conozco el motivo de mi viaje

Lola Buendía
 http://bajomiolivo.blogspot.com/

ENGLISH
Translation: Ken Green
Pictures: Celia Miralles


On this occasion we include a look at Barcelona from outside, written by Lola Buendia. A graduate of the University of Granada in Philosophy and Arts, she directs the magazine of culture and arts, Terral http://www.revistaterral.com/


She presently resides in Benalmádena (Málaga). Her first novel, Los Valles Olvidados (The Forgotten Valleys) won second prize in the XVIII Premio Anual de Literatura in 2008. She has contributed travel stories and opinion articles to various publications, and several books she has had published with other authors have won competition prizes.

Barcelona: The City of Unusual Gravity and Curved Geometry


I have returned to Barcelona after many years, except for a brief visit in 2010 to attend Vilapoética; a few days of poetry after which I took advantage of some free hours to walk around the Gothic neighborhood while passing the time before my return flight to Málaga. As I said, I've returned to the city of curved geometry and columns that defy gravity, for no special reason. Baudelaire said that "The true travelers are those who go just to go".

I settled myself into a guest house on La Rambla, near the Boquería. The sun came from the right of my balcony, and above my head rose the disturbing gargoyles of the adjoining building which, at night, seemed to come to life in order to seize any tenants that dared disturb their silence. Just in case, I always closed the balcony when I went to sleep.



My first visit was to the Boquería market. In spite of the early hour, there were already lots of tourists with their cameras focused on the dazzling colors of the fruits that displayed themselves luxuriously for the eyes and nose, stimulating the palate and recalling one of those little cups neatly prepared with exotic fruits brought from the most exotic lands. Later, I paused at the chocolate stands, with their wares displayed in ascending racks so that everyone could enjoy the same opportunity to see them as the buyer: white, dark, cacao colored, in a variety of shapes; chocolate delights finished with caps of dried fruit to entice the senses... and my tongs darting back and forth evaluating which I could fit in the box... Glasses of juices worthy of a painter's palette or to be the subject of a photograph. People moving from one stall to another, pausing to point out some unfamiliar name, take a snapshot, or simply look. A market open from 8 in the morning to 8 in the evening with it's patient vendors enduring the torrent of tourists.

 
I bought a cup of fruit: 2 or 3 euros, according to the size and variety, and enjoyed it while seated on the edge of my bed, watching the boulevard. Across the street was a living statue of a Roman senator, dressed in a toga. He will place a crown of golden laurel on the head of any tourist who wishes to be photographed with him. Along the length of the Paseo de la Rambla are many living statues: the bicyclist with the skeleton child in front of the Liceo, who pedals when tossed a coin, Cleopatra guarding her Mark Antony, bullfighters on strike, boxing skeletons, feminine angels, goblins, disturbing monsters, courtesans escaped from the guillotine... Farther down, in the direction of the statue of Columbus, are found the painters and caricaturists who complain about the economic crisis and endure the cold.

But, since there is no city that can do without the tourist, along the boulevard are many kiosks with thousands of souvenirs: miniature reproductions of the works of artists that have left their mark on the city: Miró, Gaudí, Picasso... at affordable prices and in sizes that will fit into a suitcase. I've lived on la Rambla for a few days. It's been witness to my solitary walks, where my eyes have met the eyes of faces from many countries. I've listened to languages that I didn't know except by their rhythms and I was carried by the human flood that tries to survive, day by day as in any spot on Earth. I haven't felt an outsider except, on occasion, from myself. I've visited the emblematic neighborhoods of Barcelona that were so aptly recommended by Merche, my Catalan-New Yorker friend: El Borne, El Gótico, with it's old alleys, loaded with history, rejuvenated with a multitude of shops, cafés, delicatessens... Welcoming pleasures and cathedrals whose stones have witnessed important and solemn events.

"Pardon me. How can I get to the Plaza de Catalunya?"

"Straight ahead ma'am... continue straight ahead" was the amiable reply of those I asked.








 And on another day, a portal to the Barceloneta, the neighborhood of fishermen that reminded me of Naples, with it's alleys hung with clothing as if leading the city. It's houses even retain the discolored ochre of their facades, some very old, but they wear their age with dignity. The entire neighborhood has an architectural unity that, fortunately, hasn't been altered and that should be respected.



I came out onto the Barceloneta beach, where I sat facing the sea which was a luminous, tranquil blue that resisted the January winter. Along the seaside walk some elderly people strolled in their nostalgia, perhaps for fisherman, and others, younger, dressed in sportswear, ran to the rhythms in their headphones. I seated myself in a bar to have a coffee and thought of the plan I had to meet that night with a friend: Celia, the photographer who, with her camera, captures the beauty of the details that bring things to life. I also knew that Celia traveled the city on her Harley, which she pampers and polishes, and of whose rear-view mirror I have a beautiful photo. Celia likes to call herself Life . It's how she signs her blog and her correspondence and it appears on the side of her motorcycle. But I didn't know her warm character, her serene smile, her gentle conversation. In some time stolen from her rest, I shared with her the most moving moments of my visit to Barcelona.




 Now I know the reason for my trip.



Lola Buendía

 http://bajomiolivo.blogspot.com/






En aquesta ocasió incloíem una mirada de Barcelona, des de fora, escrita per l’escriptora Lola Buendía,  llicenciada en Filosofia i Lletres per la Universitat de Granada, i que dirigeix la revista cultural i artística Terral  http://www.revistaterral.com/.

Actualment resideix en Benalmádena (Málaga).  La seva primera novel·la, Los Valles olvidados, va merèixer l’accèssit del XVIII Premi Anual de Lliteratura, en el 2008. Ha col·laborat en diverses publicacions amb relats de viatges i articles d’opinió. Té diferents llibres de relats publicats amb altres autors, alguns d’ells, premiats en certàmens.  


BARCELONA: LA CIUTAT DE LA INSÒLITA GRAVETAT I LA GEOMETRIA CORBA
 
Català
Traducció i fotografies: Cèlia Miralles
 
 
He regressat a Barcelona després de molts anys, amb un breu parèntesi per a assistir a unes jornades poètiques en el 2010, Vilapoètica, en les quals vaig aprofitar unes hores recorrent el seu barri gòtic mentre feia temps per a la sortida del meu vol a Màlaga. Com dic, he tornat a la ciutat de la geometria corba i les columnes que desafien la gravetat, sense un motiu especial. Diu en Baudelaire que “Els veritables viatgers són aquells que parteixen per partir”
 
Em vaig instal·lar en un hostal de La Rambla, a prop de La Boqueria. El sol sortia a la dreta de la meva balconada, i per sobre del meu cap s'alçaven les inquietants gàrgoles de l'edifici contigu, que per la nit semblaven prendre vida per a ensenyorir-se dels estranys inquilins que gosessin pertorbar el seu silenci. Si de cas, sempre tancava la balconada quan m'anava a dormir.

La meva primera visita va ser al mercat de La Boqueria. A pesar de la primerenca hora, ja havia molts turistes amb la seva càmera enfocant els enlluernadors colors de les fruites, que s'obrien luxurioses als ulls i a l'olfacte, incitant al paladar i reclamava un d'aquells recipients primorosament preparats amb fruites exòtiques portades dels més variats països. Després em detenia en les parades dels bombons, col·locats en uns tubs ascendents perquè tots gaudissin de la mateixa oportunitat al comprador: xocolata blanca, negre, de color cacau; amb varietat de formes, delícies rematades per barrets de fruits secs, provocant al paladar…i les pinces per aquí i per allà temptejant quin em duria a la paperina … Gots de sucs dignes de la taujana d'un pintor o de l'objectiu d'un fotògraf. Gent movent-se d'un lloc a un altre, detenint-se per a anotar  algun nom desconegut, fer una instantània o, simplement, mirar. Un mercat obert des de les 8 del matí a 8 del vespre; amb la paciència dels seus venedors aguantant el torrent turístic.

Acostumava a comprar un recipient de fruita: 2 o 3 euros, segons la seva grandària i varietat. La degustava asseguda al caient del meu llit mirant al bulevar. Davant es col·locava una estàtua vivent d'un senador romà, vestit amb toga. Als turistes que es feien una foto amb ell, el senador els col·locaves una corona de llorer daurat en el cap. Al llarg del passeig de La Rambla hi ha més estàtues vivents: la de l'home bicicleta amb la nena-esquelet, enfront del Liceu, que pedalejen quan se'ls tira una moneda, Cleopatres esperant al seu Marc Antonio, toreros en atur, esquelets boxadors, àngels femenins, follets, monstres inquietants, cortesanes escapades de la guillotina… Més abaix, en direcció a l'estàtua de Colón es troben els pintors i caricaturistes, que es queixen de la crisi, i suporten molt fred.

Però com no hi ha ciutat que pugui prescindir del turista, al llarg del bulevar hi ha molts quioscos amb milers de souvenires: reproduccions en miniatura de les obres d'artistes que han deixat empremta en la ciutat, Miró, Gaudí, Picasso…, assequibles en preu i grandària per a que càpiguen en la maleta.

En La Rambla he viscut durant uns pocs dies. Ella ha estat testimoni dels meus passejos solitaris, on els meus ulls s'han creuat amb ulls de rostres de molts països, he escoltat llengües que no coneixia excepte per la seva cadència, i m'he deixat dur per la riuada humana que intenta sobreviure el dia a dia com en qualsevol lloc de la terra. No m'he sentit estranya, excepte amb mi mateixa, en ocasions. He visitat els barris emblemàtics de Barcelona, que em va recomanar Merche, la meva amiga catalana-neoyorkina, tan encertadament: el Born, el Gòtic, amb els seus carrerons antics, carregats d'història, adornades per multitud de botigues, cafeteries, xarcuteries… Placetes acollidores i catedrals, les pedres de les quals han estat testimonis d'importants i solemnes esdeveniments.

 - Perdó, per on puc anar a la Plaça de Catalunya?

 -Tot recte, senyora … segueixi tot recte, era l'amable resposta de la gent a la qual preguntava. 

I un altre dia, un forat per a recórrer la Barceloneta, el barri dels pescadors que em va recordar als de Nàpols, amb els seus carrerons penjats de roba, com abanderant la ciutat, les seves cases encara conserven l’ocre pàl·lid de les seves façanes, algunes molt velles, però que duen la seva vellesa amb dignitat. Tot el barri té una unitat arquitectònica que afortunadament no ha estat alterada, i que ha de ser respectada.

Vaig desembocar en la platja de la Barceloneta, on vaig asseure enfront del mar, d'un blau lluminós i tranquil, que es resistia a l'hivern de gener. Pel passeig marítim, alguns ancians passejaven la seva nostàlgia, potser de pescadors, i altres més joves, amb peces esportives, corrien al ritme dels seus auriculars. Em vaig asseure en un bar a prendre un cafè. Vaig pensar que aquella nit tenia una cita amb una amiga: la Cèlia, la fotògrafa que capta amb la seva càmera la bellesa dels detalls que animen les coses. També sabia que la Cèlia recorre la ciutat en la seva Harley, a la qual acarona i abrillanta i de la qual tinc una foto preciosa del seu retrovisor. A la Cèlia li agrada dir-se Life, així signa el seu blog i els seus correus, així figura en el costat de la seva moto. Encara no coneixia d'ella el seu amorós caràcter, el seu somriure serè, la seva afable conversa. Després d'un temps robat al seu descans, he compartit amb ella els moments més emotius del meu viatge a Barcelona.

Ara ja conec el motiu del meu viatge.

Lola Buendía
 http://bajomiolivo.blogspot.com/





lunes, 7 de noviembre de 2011

LA CIUDAD DE LAS FORMAS, LUCES y sombras/THE CITY OF SHAPES, LIGHTS and shadows/LA CIUTAT DE LES FORMES, LLUMS i ombres /


Barcelona LA CIUDAD DE LAS FORMAS, de las LUCES y las sombras

Castellano
Fotos: Celia Miralles
Texto: Mercedes Salvador

Barcelona es una ciudad que colma los sentidos a todas horas del día: por la mañana es bueno dirigir la mirada a los edificios de la ciudad que se están despertando con bostezos anaranjados. Son los balcones que cuelgan sobre la Plaça Reial, algunas cúpulas de colores o la persiana todavía cerrada del Mesón del Café. Porque las persianas de los negocios barceloneses también tienen su propia historia y colorido. Por supuesto los torreones no quieren ser menos y avisan a los rosetones y a la nave central de la catedral dedicada a Santa Eulalia, que se despierten para que nadie deje de fijarse en su estilo gótico y admirarlo. A lo largo del día, las miradas se desconcentran y se enfocan en los detalles como si fueran máquinas de filmar, y encuentran una ventana que parece salida de una prisión de alto riesgo o fuentes en las que beben y se refrescan las palomas, porque ellas también habitan en esta ciudad mágica.

Pero lo más espectacular llega con el atardecer, cuando las sombras comienzan a bailar por la ciudad y aparecen por debajo de un arco, reflejadas en los edificios de piedra, o tras las bonitas farolas que cuelgan de las paredes. A veces se pueden ver a contraluz en la playa de la Barceloneta, con los 99 metros que ocupa El Hotel Vela, al final de la Rosa dels Vents, como una imagen icónica de la cultura del diseño que reina en la ciudad.

Cuando anochece se encuentra uno en mundo fantasmagórico situado entre luces y sombras y aparece una visión diferente del Museu Nacional d'Art de Catalunya que se hallaba dormido, como un gigante de cuento.

Y entonces cae la noche sin compasión y las terrazas encienden las luces y las calefacciones al exterior, cuando hace frío. El Hotel Majestic se levanta majestuoso y desde la peluquería Cebado se asoma una modelo que nos indica que es hora de marcharse a dormir.







Barcelona, THE CITY OF SHAPES, LIGHTS and shadows
English
Translation: Keen Green
Photografies: Celia Miralle
Text: Mercedes Salvador
Barcelona is a city that satisfies the senses at every hour of the day: in the morning, direct your gaze at the city's orange toned buildings, like the balconies that overhang the Plaça Reial, some vividly colored domes or the always-closed blinds of the Mesón del Café. The blinds of the businesses of Barcelona have their own stories and colors.  Of course, the towers of the Cathedral of Santa Eulàlia don't want to be overlooked, so they warn the rose window and nave to wake up so that nobody will fail to notice and admire their Gothic style. In the course of the day, as your glance loses concentration, it focuses on details as if it were a movie camera and had found a window that seems to open into a high security prison or fountains in which doves drink and refresh themselves, because they too live in this magic city.

But the most spectacular views come with sunset, when the shadows begin to dance over the city and appear beneath an arch, reflected on the stone buildings or behind the lovely lampposts that hang from the walls. Sometimes it's possible  to see the Barceloneta beach back-lit, with the 99 meters occupied by the Hotel Vela at the end of Rosa del Vents as an iconic image of the culture of design that rules the city.  When night falls, one finds a phantasmagoric world between light and shadow and there appears a different vision of the Museu Nacional d'Art de Catalunya which has fallen asleep like a storybook giant.

And then, night falls without compassion and the terrazas light their lamps and, when it's cold, their outdoor heaters. The Hotel Majestic raises itself majestically and, from the hair salon Cebado, a model leans out to advise us that it's time to go to bed.




   



Barcelona LA CIUTAT DE LES FORMES, de les LLUMS i les ombres
Català
Traducció i fotografies: Cèlia Miralles
Text: Mercedes Salvador
Barcelona és una ciutat que omple els sentits a qualsevol hora del dia: al matí és bo dirigir la mirada als edificis de la ciutat  que s'estan despertant amb amb badalls ataronjats, com els balcons que pengen sobre la Plaça Reial, algunes cúpules de colors vius  o la persiana encara tancada del Mesón del Cafè. Perquè les persianes dels negocis barcelonins també tenen la seva pròpia història i colorit. Per descomptat les torrasses no volen ser menys i avisen als rosetons i a la nau central de la catedral dedicada a Santa Eulàlia, que es despertin perquè ningú deixi de fixar-se en el seu estil gòtic i admirar-lo. Al llarg del dia, les mirades es desconcentren i s'enfoquen en els detalls com si fossin màquines de filmar, i troben una finestra que sembla sortida d'una presó d'alt risc o fonts en les que beuen i es refresquen els coloms, perquè ells també habiten en aquesta ciutat màgica.
Però el més espectacular arriba amb el capvespre, quan les ombres comencen a ballar per la ciutat i apareixen per sota d'un arc, reflectides en els edificis de pedra, o darrera dels bonics fanals que pengen de les parets. De vegades es poden veure a contrallum a la platja de la Barceloneta, amb els 99 metres que ocupa L'Hotel Vela, al final de la Rosa dels Vents, com una imatge icònica de la cultura del disseny que regna a la ciutat. Quan es fa fosc es troba un en món fantasmagòric entre llums i ombres i apareix una visió diferent del Museu Nacional d'Art de Catalunya que es trobava adormit, com un gegant de conte.

I llavors es fa de nit sense compassió i les terrasses encenen les llums i les calefaccions a l'exterior, quan fa fred. L'hotel Majestic, s'aixeca majestuós i des de la Perruqueria Cebado s'aboca una model que ens indica que és hora de marxar a dormir.


  

lunes, 22 de agosto de 2011

AGUA, COLORES Y MÚSICA
WATER, COLORS AND MUSIC
AIGUA,  COLORS I MÚSICA

Castellano
Fotos: Celia Miralles
Texto: Mercedes Salvador


Para las noches cálidas de verano, no hay nada mejor que acercarse a la Plaça Espanya y refrescarse con el juego de luces, música y colores de la Fuente Mágica. Construida por Carles Buigas, ingeniero, como último proyecto de la exposición Universal de 1929. Elevada sobre una plataforma, la fuente principal parece un pastel de novios  y las pequeñas de abajo, un manantial que sigue su cauce.

Detrás, puede verse el Palacio Nacional, bajo el cielo azul con un poco de polución de Barcelona, como testigo.

Los turistas y barceloneses se sientan en sus bordes, para olvidarse de sus problemas y dejarse llevar por los juegos de luces y formas, que se contornean al ritmo de la música.

Son noches sugerentes y refrescantes que se introducen en la imaginación de los que las comparten y ayudan a entender un poco mejor lo que aporta la magia del verano.
Son noches que ayudan a soportar un poco mejor lo que la vida te traiga.


English
Traslation: Mariana Romo-Carmona 
Photos: Celia Miralles
Text: Mercedes Salvador
 
On warm, balmy nights there's nothing better than to head over to Plaça Espanya and get refreshed with the play of lights, water, and color of the Magic Fountain. It was built by the engineer Carlos Buigas, as the last project for the 1929 World Expo. Atop an elevated platform, the main fountain looks like a wedding cake, while the smaller fountains below catch the overflow and follow its course.
Behind it, one can see the National Palace, a witness under blue skies with a bit of pollution from Barcelona.

The tourists and barcelonians sit along the edges, to forget their problems for a while and get carried away by the play of lights and shapes of water streams that sway to the beat of the music.

These are refreshing nights full of fantasy that enter the imagination of the ones that share them, and help us to understand a little better what the summer magic brings. These are nights that help us to bear and weather all that life may bring, a little better.


Català
Traducció i fotos: Celia Miralles
Text: Mercedes Salvador


Per a les nits càlides d’estiu, no hi ha res millor que apropar-se a la Plaça Espanya i refrescar-se amb el joc de llums, música i colors de la Font Màgica. Construïda per Carles Buigas, enginyers, com últim projecte de l’exposició Universal de 1929. Aixecada sobre una plataforma, la font principal sembla un pastís de nuvis i les petites d’abaix, sembla que segueixin el seu cau.

Darrera, es pot veure el Palau Nacional, sota el cel blau amb una mica de la pol·lució de Barcelona, com a testimoni.

Els turistes i barcelonins, s’assenten en les seves voreres, per a oblidar-se dels seus problemes i es deixen portar pels jocs de llums i formes, que es contornegen al ritme de la música.

Són nits suggerents i refrescants que s’introdueixen en la imaginació de qui les comparteixen i ajuden a entendre una mica millor allò que aporta la màgia de l’estiu. Són nits que ajuden a suportar una mica millor allò que la vida ens porti.


sábado, 11 de junio de 2011


BARCELONA, ANTES, DURANTE Y DESPUÉS DE LA FINAL DE LA COPA DE EUROPA DEL BARÇA Y RECIENTEMENTE LA SUPERCOPA

Felicidades Bar
ça

Castellano
Fotos: Celia Miralles
Texto: Mercedes Salvador

¿Qué tiene el Barça que enamora?

¿Qué tiene el Barça que hipnotiza?

Con esta entrada queremos por supuesto hablar de Barcelona, pero también  queremos alargar un poco el hablar de la pasión que causó el Barça en la final de la copa de Europa y ahora m as recientemente con la Supercopa frente al Madrid. (Esto me recuerda cuando me saqué un máster en escritura creativa en Goddard College en Vermont y me vinieron a ver mi madre y mi hermano al discurso final de graduación. Me felicitaron y se pusieron a hablar de sus cosas. Yo les dije: - Oye, que aquí hay que hablar de mi discurso durante todos los días que estáis por aquí, no sólo un minuto y como si no hubiera existido, por lo menos un día por cada año de trabajo. Se quedaron perplejos, pero con el tiempo lo han utilizado en beneficio propio. Así  que la celebración por la copa de Europa ha de durar un poco más, sino no vale).

El Barça volvió a convencernos de que sus jugadores son unos magos del balón (ya lo estábamos pero nos hacía falta confirmarlo ante el Manchester), de que su estrategia es la mejor y de que son todos jugadores, tanto en defensa con Piqué, Pujol, Alves, Milito, Maxwell, Fontás o Abidal, en la media, con Xavi, Iniesta, Mascherano, Keita, Busquets, Adriano o Affellay, o la delantera con Bojan, Pedro, Villa y Messi y en la portería con Valdés, con estrella propia que no deja de brillar. El Barça se paseó por el campo, una vez más, imponiendo su juego  y sin dar oportunidades al Manchester United de desplegar el suyo, con un sistema infalible: tenían la pelota porque la estaban jugando o recuperando.

Nadie esperaba que de la escuela del Barça salieran tan buenos jugadores, con una técnica tan brillante y tan elaborada, pero es que el Barca lo ha hecho bien de verdad. Primero gracias a la visión del fútbol de Johan Cruyff y luego con la aportación personal de Pep Guardiola al juego, el sistema holandés se ha convertido en el más brillante de la historia.

Pero volviendo a la esencia de lo que queremos contar aquí: ¿qué pasó en Barcelona mientras el Barça jugaba en Inglaterra?

Antes del partido hubo una actividad frenética. Las banderas azulgranas salieron a la calle y los gestos de esperanza de los seguidores se reflejaron en los rostros entusiasmados y en los símbolos pintados en el rostro, en forma de paraguas, camisetas  o gorros. En el arco de Triunfo, el Ayuntamiento colocó una pantalla gigante a la que fueron añadiéndose más y más seguidores.

Durante el partido, las calles se quedaron mudas y solitarias, excepto por unos cuantos gritos aislados de –ahhh, casi, venga venga Messi, si señor….-.  Los semáforos siguieron cumpliendo con su cometido de dejar pasar a transeúntes y vehículos fantasmas, sin percatarse de que los coches se habían marchado al retiro y los transeúntes estaban con la cara pegada al televisor. La animación estaba concentrada en algunos bares con TV.

El resto era una ciudad desierta, sin niños jugando en los parques ni bañistas en las playas. Una ciudad sin gente, ni ruido y casi sin ambulancias porque parece que hay menos ataques al corazón cuando juega el Barça. Una ciudad dejada de lado para perseguir a una pelota. Según como se mire, el tema tiene tela, pero hay que tener en cuenta quién le estaba dando patadas a la pelota. No eran unas patadas cualquiera.

Lo único que alteró el silencio fueron los goles: el de Pedro que se merecía marcar, el de Villa porque llevaba una sequía preocupante, y sobre todo, sobre todo, el de Messi… Ah Messi… Todos de una forma u otra queremos que meta goles, que siga triunfando, que siga con esa genialidad que rebosa de sus botas, porque gracias a él y al entrenador Pep Guardiola con cada partido ganado, todos nos sentimos un poco héroes.


BARCELONA BEFORE, DURING, AND AFTER THE FINAL OF THE EUROPEAN CUP 

English
Translation: Ken Green 
Pictures: Celia Miralles
Text: Mercedes Salvador

Barcelona Before, during, and after the Final of the European Cup

What does Barça have that captivates?

What does Barça have that hypnotizes?

With this entry we wish to speak of Barcelona (of course), but also to expand a bit on all of the passion that Barça evoked in the final for the European Cup. It brings to mind a memory from when I earned my Master of Creative Writing at Goddard College in Vermont and my mother and brother came to see my graduation speech.  They congratulated me, then began to talk of their own affairs.  I told them, "Listen, while you're here you must speak of my achievement every day, not only for a minute and as if it didn't really exist, but for at least one day for each of my years of work." They were perplexed, but with time they've come to understand.  And in like manner, the celebration of the European Cup must be prolonged a little.

Barça convinced us that its players are magicians of the soccer ball (we were already convinced but lacked proof against Manchester), that its strategy is the best and that they are complete players, as much in defense with Piqué, Pujol, Alves, Milito, Maxwell, Fontás or Abidal, as in the middle with Xavi, Iniesta, Mascherano, Keita, Busquets, Adriano or Affellay or up front with Bojan, Pedro, Villa y Messi or the gol keeper Valdés. They have their own star that never fails to shine. Barça took to the field one more time, imposing their own game, never giving Manchester a chance to unfold theirs, with an infallible system: they had the ball because they were playing it or recovering it.

Nobody expected that the Barça school would turn out such good players, with such brilliant and elaborate technique, but they've truly done well.  Thanks first to Johan Cruyff's vision of soccer and later to Pep Guardiola's personal contribution to the game, the Dutch system has been transformed into the best in history. 

But, returning to the essence of what we wish to discuss here, what was going on in Barcelona while Barça played in England?  Before the game, there was frantic activity.  The blue and scarlet banners were taken into the streets and the hopeful gestures of the fans were reflected in their faces painted with team insignias to match those on their t-shirts, caps and umbrellas. On the Arco de Triunfo, the municipality mounted a giant screen, around which clustered more and more fans.



During the game, the streets became silent and lonely, except for a few isolated shouts of "aaaah", "almost!", "go Messi, go!" and "yes sir...".  The traffic lights continued their mission of regulating the passage of pedestrians and the ghosts of vehicles, without noticing that the cars had all slipped away and the pedestrians had their faces glued to the television.  All activity was concentrated in those bars with a TV.

The rest of the city was deserted, without children playing in the parks or bathers on the beaches. A city without people or noise and almost without ambulances, for it seems there are fewer heart attacks when Barça is playing.  A city cast aside in the pursuit of a ball.  As you see, this is a wide-reaching subject, but you must take into account just who was kicking the ball.  These weren't just any feet.
The only thing to break the silence were the goals: Pedro's deserved notice, Villa's because it broke a worrisome drought and above all, above all, Messi's ... Ah Messi... Everyone, in one way or another, wants him to score goals, to triumph, to do so with that genius that bursts from his shoes, because, thanks to him and to coach Pep Guardiola (the architect of it all), with each match won, we all feel a bit heroic.



BARCELONA ABANS, DURANT, I DESPRÉS DE LA FINAL DE LA COPA D'EUROPA DEL BARÇA 

Català
Fotos i traducció: Cèlia Miralles
Text: Mercedes Salvador

Què té el Barça que enamora?

 Què té el Barça que hipnotitza?

Amb aquesta entrada volem, per descomptat, parlar de Barcelona, ​​però també volem allargar una mica el parlar de la passió que va causar el Barça a la final de la copa d'Europa. (Això em recorda quan em vaig treure un màster en escriptura creativa al Goddard College a Vermont i em van venir a veure la meva mare i el meu germà al discurs final. Em van felicitar i es van posar a parlar de les seves coses. Jo els vaig dir: - Escolteu, que aquí hem de parlar del meu discurs durant tots els dies que esteu per aquí, no només un minut i com si no hagués existit, almenys un dia per cada any de treball. Es van quedar perplexos, però amb el temps l'han utilitzat en benefici propi. Així que la celebració per la copa d'Europa ha de durar una mica més, sinó no val).

El Barça va tornar a convèncer-nos que els seus jugadors són uns mags de la pilota (ja n’estàvem però ens feia falta confirmar-ho contra el Manchester), de que la seva estratègia és la millor i que són tots jugadors, tant en defensa amb Piqué, Pujol, Alves, Milito, Maxwell, Fontàs o Abidal, a la mitjana, amb Xavi, Iniesta, Mascherano, Keita, Busquets, Adriano o Affellay, o la davantera amb Bojan, Pedro, Vila i Messi o el porter Valdés, amb estrella pròpia que no deixa de brillar. El Barça es va passejar pel camp, una vegada més, imposant el seu joc i sense donar oportunitats al Manchester United de desplegar el seu, amb un sistema infalible: tenien la pilota perquè l'estaven jugant o recuperant.

Ningú esperava que de l'escola del Barça sortissin tan bons jugadors, amb una tècnica tan brillant i tan elaborada, però és que el Barça ho ha fet bé de veritat. Primer gràcies a la visió del futbol de Johan Cruyff i després amb l'aportació personal de Pep Guardiola al joc, el sistema holandès s'ha convertit en el més brillant de la història. Però tornant a l'essència del que volem explicar aquí: què va passar a Barcelona mentre el Barça jugava a Anglaterra?


Abans del partit hi va haver una activitat frenètica. Les banderes blaugranes van sortir al carrer i els gestos d'esperança dels seguidors es van reflectir en els rostres entusiasmats i en els símbols pintats o en forma de paraigües, samarretes o gorres. En l'arc de Triomf, l'Ajuntament va col·locar una pantalla gegant a la qual es van afegir més i més seguidors.

 Durant el partit, els carrers es van quedar mudes i solitàries, excepte per uns quants crits aïllats de -ahhh, gairebé, vinga vinga Messi, si senyor ... .-. Els semàfors seguir complint amb la seva comesa de deixar passar a vianants i vehicles fantasmes, sense adonar-se que els cotxes s'havien marxat al retir i els transeünts estaven amb la cara enganxada al televisor. L'animació estava concentrada en alguns bars amb TV.



La resta era una ciutat deserta, sense nens jugant als parcs ni banyistes a les platges. Una ciutat sense gent, ni soroll i gairebé sense ambulàncies perquè sembla que hi ha menys atacs al cor quan juga el Barça. Una ciutat deixada de banda per perseguir una pilota. Segons com es miri, el tema té tela, però cal tenir en compte qui li estava donant puntades de peu a la pilota. No eren unes puntades qualsevol.

L'única cosa que va alterar el silenci van ser els gols: el del Pedro que es mereixia marcar, el de Villa perquè portava una sequera preocupant, i sobretot, sobretot, el de Messi ... Ah Messi ... Tots d'una manera o altra volem que fiqui gols, que segueixi triomfant, que segueixi amb aquesta genialitat que desborda de les seves botes, perquè gràcies a ell i a l'entrenador Pep Guardiola amb cada partit guanyat, tots ens sentim una mica herois.